Primera visita al dentista

El miedo a lo desconocido, el olor de las clínicas, el sonido de la tan temida turbina, alguna mala sensación… y sobretodo la influencia por malas experiencias de otros, han generado siempre un miedo atroz en la mayoría de los pacientes a la hora de visitar el dentista.

A pesar del temor infundado que normalmente generan las profesiones sanitarias, lo primero que hay que hacer para que nuestro hijo no vea la visita al dentista como una experiencia traumática, es cambiar nosotros el chip, de lo contrario, le transmitiremos nuestro miedo.

Podemos empezar a explicarle que vamos a ir a ver al dentista, que es quien le va a enseñar a cuidar sus dientes, para que el Ratón Pérez le traiga algún regalo cuando éstos se le caigan. También podemos decirles que van a contarle cúantos dientes tienen y sobre todo evitar palabras como dolor o expresiones como “no te van a hacer nada” Porque… “si no me van a hacer nada… ¿por qué me lo dicen?” Eso genera mucha inseguridad y temor. Durante esta primera visita de su hijo al dentista, éste se limitará a examinar con suavidad la encía y los dientes de su hijo para comprobar que todo esté correcto y no existan caries ni ningún otro tipo de problemas. Si tiene más de 8 años es probable que le hayan indicado hacer una radiografía panorámica para ver la situación de los dientes definitivos que están por salir.

Tampoco deberíamos de darle demasiada importancia, de lo contrario pensarán que estamos tratando de ocultarle algo. Simplemente le harás saber que es necesario ir al dentista para comprobar que todo va bien en nuestra boca y que nuestros dientes se están desarrollando correctamente. Seguramente, le darán una recompensa al llegar o al salir de la clínica; esto les ayudará también a relajarse. Si al salir de la clínica el niño se ha portado bien y ha afrontado su primera consulta como un verdadero campeón, los padres pueden premiarlos con algún detallito o regalo.

Es conveniente que los padres estén informados de cómo mantener una buena salud dental y sobretodo que ellos mismos sean un ejemplo a seguir para sus hijos y puedan transmitírselo.

 

Fuente: cuidatuboca.com