Mi hijo se cayó y se le rompió un diente, ¿qué hago?

Los traumas dentales en niños son muy comunes. Durante esta etapa, el pequeño está aprendiendo a caminar lleno de curiosidad para explorar nuevos mundos. Pero también es en esta etapa en la que su inquietud y la falta de coordinación motora pueden resultar en la fractura de un diente. Muchos padres no saben qué hacer cuando eso pasa, pero sí existen algunas maneras rápidas de ayudarlos.

Si al revisar la boca del niño te das cuenta de que sólo hay sangre, pero no hay dientes rotos o astillados, se recomienda lavarle bien la boca y ponerle una gasa húmeda en el lugar del sangrado. Pon un poco de hielo u ofrécele un helado. Eso también puede ayudar a mitigar el dolor y evitar la inflamación.

Si el caso es más grave y el sangrado no se detiene, los padres deben acudir con urgencia a un profesional. “El profesional evaluará el grado del trauma sufrido, que puede haber afectado no sólo el diente, sino también el tejido subyacente  (huesos, encías, labios, frenos de labios).

No es necesario reemplazar la pieza si se trata de un diente de leche. “En los dientes de leche no se hace reimplante dental, debido al riesgo de dañar los dientes permanentes que están por nacer”. Lo que puede suceder en estos casos es que el dentista decida colocar un dispositivo que mantendrá abierto el hueco mientras se espera nacer el diente definitivo.

Pero si el golpe daña un diente permanente, el reimplante se debe hacer con urgencia. “El diente debe mantenerse en solución salina, leche, saliva o incluso en la boca, debajo de la lengua, y el niño debe ser llevado inmediatamente al dentista.

Mantén la calma

Mantener la tranquilidad es tan importante como los primeros auxilios y la visita a un profesional. Se recomienda calmar al niño con chistes o bromas, tácticas muy importantes para que todo salga bien.

El análisis preciso de la dimensión de los daños en la boca del niño requiere que el pequeño esté calmado. “Una fractura dental que no se trata adecuadamente puede dañar la estética, así como la pronunciación de algunos sonidos, que afectan directamente la calidad de vida de este niño”

Fuente: terra.com/saludbucal.