La proteína que permite volver a sonreír

Para reconquistar una linda sonrisa, las personas que perdieron sus dientes durante la vida han buscado una solución en los implantes dentales. Pero, para algunos, es más difícil contar con ese recurso debido a problemas en la estructura ósea oral. Estas personas muchas veces necesitan hacer injertos en la región. Para este público, la proteína formadora del hueso es una agradable novedad porque ofrece un resultado más natural, rápido y eficiente.

Originaria de la ingeniería genética, esta proteína tiene la capacidad de producir hueso. Todos los seres humanos poseen esta proteína en el tejido óseo, responsable del proceso constante de renovación del esqueleto. Expertos la clonaron a partir del ADN humano para que fuera posible producirla a escala industrial.

Una vez introducida en los senos maxilares del paciente, comienza a enviar mensajes químicos a las células del organismo.

“Esta proteína atrae a las células responsables de la producción de hueso hacia la región y estimula que produzcan más hueso, es decir, se crea un nuevo hueso a partir de los estímulos químicos desde el propio cuerpo”.

La gran ventaja de esta técnica es precisamente ésta: al ser producido el nuevo hueso por el propio organismo, la tasa de rechazo es mínimo y el proceso de curación mucho más rápido.

Fuente: terra.com/sludbucal