¿Cómo cuidar los frenillos en vacaciones? ¡Especialistas te aconsejan!

Los tratamientos de ortodoncia, es decir los frenillos, requieren ciertos cuidados especiales para que los resultados sean exitosos, y para que el tiempo planeado del tratamiento se cumpla.

Sin estos cuidados, los resultados serán deficientes pues se presentarán inconvenientes que afectarán negativamente el proceso. La regla número uno para que los frenillos funcionen como corresponde, es asistir a los controles periódicos que va indicando el especialista. 

Las vacaciones pueden volverse un contratiempo para los frenillos si es que no se toman medidas especiales de cuidado. Pero ¡calma! Hay formas de cuidarlos, sin perjudicar el resultado final. Estos son los consejos de nuestras ortodoncistas:

1. Higiene profunda

Ahora más que nunca hay que poner énfasis en la higiene oral. Cepillar los dientes 3 veces al día, como mínimo, y usar seda dental en las zonas que los brackets lo permitan. Esto evitará que se acumule comida en los dientes, por ende, así evitamos caries y encías inflamadas: ambos problemas que afectan gravemente los resultados de la ortodoncia.

2. Prohibido alimentos duros y pegajosos

Dra. Valeria Dib enseñando a una de sus pacientes a cómo cepillar los dientes.

Lo último que queremos durante las vacaciones, en medio de la playa, el campo o donde sea que estemos, es que se nos salga un bracket o se desajuste el arco (alambre). Esto causará dos cosas: Mucha molestia y dolor en la boca, y retraso del resultado del tratamiento. Para evitar esto, ni te acerques a alimentos duros y pegajosos. Y también evita bocados grandes, por ejemplo, la manzana debes comerla picada.

3. Evita alimentos que tiñen

Esto aplica sobre todo si es que tienes frenillos de cerámica (transparentes). La cúrcuma, por ejemplo, es una especie que tiñe y no destiñe más, aunque te laves los dientes muchas veces. Los elásticos alrededor de los frenillos también pueden teñirse y eso perjudicará la estética.

4. No olvides tu control de regreso

Lo recomendable es que antes de irte de vacaciones, dejes tomada la hora de control para tu regreso. De esa forma, no pasa más tiempo sin el control regular para que el especialista vea cómo va el tratamiento.